LA SEXTA CARA DEL DADO fue el primer libro de décimas que yo publiqué, en el año 1997, dentro de la exquisita colección San Borondón, del Museo Canario. En este decimario juntaba por primera vez mis décimas  literarias (no improvisadas, sino escritas con el rigor y la disciplinas de la literatura escrita), décimas creadas entre 1985 y 1996.

Es un gusto, entonces, estrenar este espacio con textos de este libro, concretamente con su décima final, que da título al libro (y otros poemas).

 

 

Reflexiones finales

 

No sé qué nostalgia heredo,

no sé qué temblor me acusa.

Invento una escaramuza

de muslos, pero me quedo

entre las uñas del miedo

con fuerte olor a pasado.

En mi cuerpo estoy prestado,

la vida que dan no alcanza.

Esta es la última esperanza:

la sexta cara del dado.

 

 

Penúltimo retrato del padre

 

 

Un padre se pone viejo

se pone padre, se acaba.

El tiempo se vuelve lava

sobre la piel del espejo.

Un padre se vulve hollejo,

amante de quita-y-pon,

tataraamigo del ron,

inquilino de hospitales

y un residuo de pañales

al fondo del corazón.

 

 

Último retrato del padre

 

Hace mes exacto, un mes.

La madrugada dolía

de tanta cara vacía,

de tan pronta última vez.

DE imagina wue después

pensar sería un problema.

De imaginar cuánto quema

la mano fría, su impacto.

De saber que al mes exacto

te escribiría un poema.

 

 

Miguel Hernández: 1936

 

 

Murió un pastor de Orihuela,

dejó huérfano al rebaño.

Bebió vida y le hizo daño.

el tiempo le dio candela.

El viento como a una vela

sopló fuerte y lo apagó.

Murio el pastor, pero no.

Murió pero luz y gloria.

aún pacen en la memoria

los versos que pastoréo.